Testimonios

Durante años viví con miedo a todo, no sabía lo que era hacer nada por mi misma, no reconocía ni lo que era ni quien era, hasta que por recomendación fui a parar a la consulta de Marta Mero. Ella me ayudó a ver que todos los miedos y etiquetas que llevé durante años no solo eran total y completamente erróneas si no que solo frenaban mi potencial. Tuvo la paciencia y firmeza que necesitaba; me ayudó a saber utilizar mis herramientas, a aprender a quererme, aceptarme, a dejar de ser turista de mi propia vida, a no culparme por lo que me sucedió de pequeña y a luchar por lo que amaba, a saber salir de entornos que solo me causaban daño. La diferencia desde la primera consulta a la última era abismal. Ya no soy la misma persona, no tengo miedo, no me culpo por cosas que no son culpa mía, he sido capaz de dejar la medicación que me tenía en un estado continuo de letargo, con su ayuda y esfuerzo logré salir del pozo en el que me encontraba. A día de hoy ya sé como actuar y poner límites en mi vida, estoy completamente en paz con mi pasado, vivo el presente disfrutando cada momento y teniendo una vida "normal" libre de medicación y sana.

Elisabeth

A menudo solía decir que no me había encontrado a mí mismo, sin embargo, con Marta he aprendido una de las lecciones más valiosas y que recordaré por siempre: el sí mismo, no es algo que uno encuentra, es algo que uno crea, y sin su ayuda, estoy convencido que nunca hubiese podido iniciar este viaje hacia el interior de mí mismo ni ese camino hacia el autoconocimiento. Mi nombre es Jose y acudí a consulta por un problema de identidad sexual. Desde siempre he sabido de mi homosexualidad, pero nunca había sido capaz de reconocerla delante de los demás. Acudí a terapia, después de largos años de relaciones sentimentales con mujeres porque apareció en mi vida un chico que me hizo sentir cosas que, hasta ese momento, no había sentido hacia nadie. Nunca podré olvidar la primera consulta. Por primera vez reconocía ante alguien mi verdadera condición sexual. Marta hizo que este momento tan duro para mí, fuese bastante fácil, teniendo en cuenta que ese era uno de los momentos emocionales más difícil que haya vivido. En ningún momento me sentí juzgado por ella, fue muy accesible y sincera, empática y asertiva en todo momento. Desde el primer momento se centró en mí y en mi problema. Sus consejos fueron claros, las tareas que me encomendaba concretas y efectivas y el progreso ajustado a mi propia evolución, respetando en todo momento lo que yo necesitaba. Gracias a ella, he ido creando mi propia identidad… como decíamos en terapia “una versión mejorada de Jose”. Sin duda, todo ello ha sido determinante para que a día de hoy viva una vida más plena y feliz. Saber y saberlo demostrar, es valer dos veces y a mí Marta me ha demostrado que vale muchas más. Una verdadera profesional, muy recomendable.

Jose

Llevaba varios años en los que me costaba realizar cosas que anteriormente no había tenido problemas para realizar. Yo no era consciente de que me estaba pasando y por ese mismo motivo me agobiaba más. Un día decidí empezar terapia con Marta Mero, una profesional que me recomendaron al hablarme muy bien de ella. Sinceramente no puedes no recomendarla o no hablar bien de su trabajo, de su trato con sus pacientes. A mi me ayudó a ver y reconocer la situación en la que me encontraba y, por supuesto, a normalizar todo lo que en mi cabeza se creaba. Estoy seguro de que, igual que me ha podido ayudar a mí, podrá hacerlo con aquellas personas que lo necesiten. Muchas gracias por ayudarme.

José Luís

En principio, no me sentía atraído por la idea de seguir buscando opciones para salir de un pozo que lejos de encontrar una salida cada vez me alejaba y me hundía irremediablemente, en la más grande de las desesperaciones. Yo tenía una etiqueta en mi frente que decía T.O.C. Lejos de pecar de exagerado, esta profesional, no a través de lo puramente comercial y adulador, me hizo ver una realidad nueva, una realidad en la que yo era el principal protagonista, ya no eran las circunstancias era yo el dueño de mi propio destino. A través de las sesiones fui recuperando el control, mejor aún, hizo aflorar en mí fortalezas, que nunca hubiera supuesto que habitaran en mi persona, sin imposiciones y con firmeza. Hizo arrancar un esfuerzo sincero que más tarde comprendí que fue la medicina y que, además de una terapia participativa de ayuda, me enseñó que aun existía la esperanza y un “disfrutar de la vida”. Por ello a día de hoy mi vida puede no ser perfecta, puedo haber utilizado mal o bien mi libertad, pero gracias a ella y a su ayuda puedo elegir. GRACIAS Marta, un abrazo

Fernando

Cuando pasas de tener la mejor relación del mundo a la ruptura sin saber por qué, te invade una sensación de fracaso y rabia, que da paso a preguntas sin respuesta de tu pareja porque ella misma no lo sabe. Es el cariño, el amor, esa sensación de vacío la que te impulsa a intentar, a luchar por recuperar lo que un día fue. Teníamos complicidad, cariño, respeto, pasión... ¿qué faltaba? Era el momento de luchar o rendirse. En ocasiones es necesario parar, observar que nos pasa y, cuando no es suficiente, acudir a la objetividad que nos brinda un profesional. En este punto comenzó mi andadura con Marta. Acudí a su consulta de forma individual para recuperar ese “YO” que había perdido con la ruptura. No me lo puse muy fácil, no era capaz de dejar el pasado. En ese momento me propuse recuperar a mi pareja y plantearle la posibilidad de intentarlo, buscar la raíz del problema. Era el momento de intentar salvar lo bonito que hubo entre los dos. En ese momento decidimos remar juntos. Comenzó nuestra terapia con Marta. Ella nos hizo ver aquello que bloqueaba la situación y comenzamos a trabajar sobre ello. Por primera vez fuimos conscientes del problema, que tanto daño había hecho. Las actividades que Marta nos planteaba fueron FUNDAMENTALES. Fueron muy efectivas, aunque no siempre resulten fáciles. Para mí, esta fase fue el comienzo “consciente” de la terapia de pareja. Aprendí que yo también era responsable de muchas cosas, que muchas cosas dependían de mí y que en situaciones difíciles yo tenía también las claves para manejarlas y poder controlar la situación. Poco a poco, fuimos apreciando cambios en la conducta, aptitudes y a reconocer los esfuerzos. Aun quedaba mucho trabajo por delante, pero la confianza en tu psicólogo es fundamental para seguir luchando. Nadie dijo que fuera a ser un camino fácil, hubo algunas recaídas, cosa normal. Hoy entiendo que era normal para recuperar y fortalecer eso que estábamos construyendo. Con las herramientas que Marta puso a nuestra disposición fuimos recuperando la confianza, las risas, la ganas de vernos y de plantearnos un futuro juntos. Estábamos preparados para reconciliarnos con ese amor que se había perdido, siempre sin olvidar que esto es un camino de dos, que debemos apoyarnos y cuidarnos mutuamente, y lo más importante CUIDAR LA RELACIÓN. Marta ha conseguido que comenzáramos sin recuerdos, que viviéramos el hoy y el momento. En definitiva, Marta nos llevó a la NORMALIDAD, bendita palabra. No fue, ni fácil, ni sencillo, ni rápido. Muchas veces quieres tirar la toalla pero lo que conseguido hoy compensa todo el esfuerzo. ¿Qué he conseguido con la terapia? Mi respuesta sería sencilla: me ha devuelto poco a poco lo que tuve y más y, sobre todo, nos ha devuelto LA SONRISA. La confianza en el profesional que nos atiende, la voluntad en mejorar y el esfuerzo que pongamos en ello, constituyen, en mi opinión, los factores más importantes en una terapia satisfactoria y exitosa. GRACIAS MARTA

Juan

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